En unión y preparación para la Pascua
Queridos miembros de la Orden:
Debido a la guerra actualmente en curso en Oriente Medio, somos conscientes de que las autoridades competentes han impuesto diversas restricciones y de que las celebraciones habituales de la Semana Santa en Tierra Santa, accesibles a todo el mundo, no podrán tener cabida.
En este contexto, el cardenal Pierbattista Pizzaballa ya ha anunciado a su diócesis la cancelación de la tradicional procesión del Domingo de Ramos. «A la crudeza de este periodo de guerra, que nos afecta a todos, se añade hoy la imposibilidad de celebrar la Pascua de manera digna y en comunión. Es una herida más que se suma a las ya infringidas por el conflicto, pero no podemos permitir que esto nos desanime. Si no podemos reunirnos como desearíamos, no renunciemos a la oración», declara el patriarca latino de Jerusalén en su mensaje, recordando la invitación de Jesús a sus discípulos: «orar siempre, sin desfallecer» (Lc 18, 1).
A su vez, invita de manera especial a los fieles del Patriarcado a unirse en la oración el sábado 28 de marzo, rezando el rosario para implorar el don de la paz.
En mi calidad de Gran Maestre de la Orden, propongo que todos los Caballeros y Damas participen en esta oración mariana, en comunión con nuestros hermanos y hermanas de Tierra Santa.
Asimismo, dado que las peregrinaciones no son posibles por el momento, invito a cada uno y cada una de ustedes a vivir la Semana Santa como una auténtica peregrinación espiritual a Jerusalén. En estas circunstancias, sentimos más que nunca el deber de apoyar a la Iglesia Madre de Jerusalén, en consonancia con la enseñanza de san Pablo y la solicitud constante de sus soberanos pontífices.
Emprender una peregrinación espiritual nos permite, en esta Semana Santa y durante la Pascua, mantener la mirada firme frente al drama que atraviesan tantas poblaciones y, de algún modo, expresar nuestra desaprobación hacia las guerras fratricidas y el odio que las alimenta desde hace años a través de pequeñas y grandes violencias. Del mismo modo, deseamos brindar nuestro apoyo a toda iniciativa que busque restablecer el respeto, la consideración mutua y la estima, promoviendo la coexistencia pacífica entre las poblaciones que habitan la tierra de Jesús.
La Orden del Santo Sepulcro respalda las decisiones de prudencia adoptadas por el patriarca latino de Jerusalén e invita a todos los que aman Tierra Santa a unirse en solidaridad y oración.
La Pascua nos anuncia la victoria de la luz sobre las tinieblas y de la vida sobre el odio.
+ Fernando cardenal Filoni
Gran Maestre de la Orden
Vaticano, 25 de marzo de 2026, solemnidad de la Anunciación


