Sobre el Palazzo della Rovere

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Palazzo della Rovere_Esterno El Palazzo della Rovere

La Orden del Santo Sepulcro es, según sus Estatutos, un Organismo Central de la Iglesia Católica con aproximadamente 30.000 miembros en todo el mundo -Caballeros y Damas- cuya misión es ayudar con sus generosas donaciones las obras pastorales, educativas y sociales del Patriarcado latino de Jerusalén (que incluye los territorios de Jordania, Palestina, Israel y Chipre).

La dimensión caritativa de la vida de la Orden va acompañada de un intenso compromiso espiritual por parte de sus miembros y su participación en peregrinaciones a Tierra Santa, que refuerzan los vínculos entre la Iglesia universal, las Iglesias locales y la Iglesia Madre de Jerusalén.

Los responsables y los miembros de la Orden son todos voluntarios. La Orden solo dispone de un edificio, donado por la Santa Sede: el Palacio de Domenico della Rovere in Borgo, situado en la Via della Conciliazione de Roma. Como un administrador fiel y prudente, tiene el deber de cuidar todo lo que se le confía y gestionarlo con transparencia. El edificio histórico tiene más de cinco siglos de antigüedad y fue construido antes que la actual Basílica de San Pedro.

Se alquilaba hasta hace poco una parte del edificio a una empresa hotelera para sufragar los gastos de funcionamiento de la Orden, de modo que todas las donaciones recibidas podían dirigirse efectivamente al Patriarcado latino de Jerusalén. Este era el objetivo inicial.

Desde el otoño de 2020, de acuerdo con las normas de transparencia impuestas por la Santa Sede, la Orden busca una nueva empresa que gestione el espacio hotelero y se encargue de las obras de restauración necesarias con la aprobación de la superintendencia y del ayuntamiento de Roma.

El Gran Maestre de la Orden creó una Comisión internacional. Esta Comisión ha indicado sus preferencias y ha elegido -de acuerdo con las normas establecidas por el papa Francisco para la Santa Sede- las manifestaciones de interés, tras un estudio de mercado, que mejor se corresponden con las necesidades y fines de la Orden. Cada etapa es comunicada y aprobada por la Secretaría de Estado de Economía. La Orden es consciente de su responsabilidad de conservar y gestionar la propiedad con cuidado y transparencia, a la luz de su misión de evangelización y protección de Tierra Santa.

Esta línea ética queda clara en las conversaciones preliminares que se están llevando a cabo con las empresas hoteleras candidatas.

 

(Mayo 2022)